viernes, 2 de noviembre de 2007

La Sentencia: Extractos básicos (III)

Youssef Belhadj

 

Acusado de conspiración para delito de terrorismo y por pertenencia a organización terrorista. Absuelto de la primera y condenado por la segunda (pertenencia a Al Qaeda), está acusado de facilitar la huida a Bélgica (donde residía) de Mohamed Afalah, Mohamed Belhadj y Abdelmajid Bouchar.

 

«Es miembro de uno de los grupos que forman la red Al Qaeda, ha realizado labores de proselitismo y justificado los actos de terrorismo contra los infieles, además de recaudar fondos a través de la mezquita para financiar la actividad yihadista internacional». Sentencia 65/2007 de la Audiencia Nacional (Juicio por el 11-M), Hecho Probado 11 (página 215).

 

«El procesado Mohamed Moussaten estuvo alrededor de quince días en Bélgica a principio de diciembre de 2004 y se alojó en casa de su tío Youssef Belhadj. Durante su estancia el tío del procesado le dijo que era miembro de Al Qaeda, le mostró páginas web de acceso restringido con imágenes de preparación de individuos para cometer atentados suicidas y en las que se veía el degollamiento de una persona y le propuso ir a Afganistán a hacer la yihad». Sentencia 65/2007 de la Audiencia Nacional (Juicio por el 11-M), Hecho Probado 11.3 (página 216).

 

«Youssef Belhadj trataba de aleccionar a su sobrinos explicándoles que los opresores son los que van contra el islam, que tenían que ser hombres, pues esta vida no vale para nada, e ir a hacer la yihad - f. 36923-, comentarios que también hizo en la calle delante de Abdelmajid Bouchar, al que conocía. [...] Mohamed Moussaten declaró dos cosas: una, que su tío Youssef Belhadj le dijo que Abdelmajid Bouchar había encontrado el camino (para huir de España) y que Dios le había ayudado, la otra, que estaba de acuerdo con los atentados, que le parecía poco lo que había pasado. [...] La imbricación de Youssef Belhadj en las redes terroristas intenacionales y la actividad de estas en España está acreditada por otros datos periféricos, singularmente por su relación con los huidos tras el atentado de Leganés el 3 de abril de 2004, Abdelmajid Bouchar y Mohamed Afalah. [...] En la madrugada del lunes 5 de abril de 2004, sólo dos días después del suicidio de los ocupantes del piso de la calle Martín Gaite núm. 40, planta 1ª, puerta 2ª de Leganés, Ibrahim Afalah recibe una llamada de su hermano -que se había marchado precipitadamente de España con Abdelmajid Bouchar- en la que le encarga que vaya a casa de Ibrahim Moussaten en Leganés y que le pida los números de teléfono de Youssef Belhadj y de Momoun Belhadj en Bélgica y se los de, tal como declara Ibrahim Afalah en instrucción y en la sesión del plenario del 13 de marzo, Mohamed Moussaten y su padre Allal Moussaten, éste la sesión del 8 de mayo. Este dato, en relación con el comentario que Youssef Belhadj hace a su sobrino M. Moussaten en diciembre de 2004 sobre que Abdelmajid Bouchar ha sabido encontrar el camino para huir de España, demuestra que Youssef Belhadj estaba al corriente de las actividades ilícitas de ambos y que les auxilió en su huida, lo que constituye prueba de cargo adicional sobre su pertenencia a banda armada». Sentencia 65/2007 de la Audiencia Nacional (Juicio por el 11-M), Fundamento Jurídico IV.11.1 (páginas 641 a 643).

 

«Ni uno solo de los testigos que han comparecido en el juicio o que han declarado en alguno de los procesos seguidos en Bélgica e Italia o las investigaciones llevadas a cabo en Francia e incorporados por vía de comisión rogatoria, afirma haber oído ese alias. De otro lado, aunque fuera el nombre en clave que usa Youssef Belhadj, no hay posibilidad alguna de enlazar ese alias con el de el Abou Dojanah al Afgani en cuyo nombre se reivindican los atentados de Madrid. [...] El exhaustivo esfuerzo investigador hecho en torno a los teléfonos hallados en el registro de la plaza Duchesse de Brabant- Molenbeek St. Jean de Bruselas, donde residía Youssef Belhadj, sólo nos permiten llegar por vía de inferencia e interpretación de abreviaturas a la conclusión de que éste pudiera usar el alias de Abu Dujana -no Dojanah-, pero no existe ninguna prueba de que usara ese sobrenombre con la adjetivación "al afgani". [...] Hay sospechas, hay indicios, pero estos son equívocos, pues incluso está probado que las reivindicaciones hechas en nombre de Abou Dojanah fueron efectuadas por Jamal Ahmidan, el Chino, y Serhane el Tunecino». Sentencia 65/2007 de la Audiencia Nacional (Juicio por el 11-M), Fundamento Jurídico IV.11.2 (páginas 644 y 645).

 

«No está probado que Youssef Belhadj sea dirigente de uno de los grupos teroristas que se engloban bajo la denominación, cada vez más genérica, de Al Qaeda. Tampoco se acredita la existencia de una dependencia jerárquica entre los autores y cooperadores necesarios de los atentados de Madrid y el procesado. Y, más allá de todo esto, no consta siquiera la existencia de un “canal de transmisión de órdenes” a uno de cuyos lados esté el procesado y al otro uno o varios individuos subordinados a él. Por último, la inferencia que se pretende hacer de los datos de registro proporcionados por el comprador del terminal Sansung encontrado en el dormitorio de Youssef Belhadj en el registro de Bélgica, tampoco conduce, de forma lógica y sin forzamiento alguno, en conjunción con otros datos, a afirmar la responsabilidad del procesado. Dicho aparato se compra el 19 de octubre de 2003 y se hizo constar que el adquirente era Catherina Paquet, nacida el 11-03-1921, con domicilio en el número 84 de la calle Léscaut de Molenbeek St.Jean. De ahí las acusaciones extraen que la fecha de nacimiento es una clave que contiene la fecha de los atentados -el 11 de marzo- y los dos últimos números del año -1921- hacen referencia a la sura 21 del Corán. Desconociéndose quién hizo la compra y no constituyendo un indicio unívoco contra Belhadj, debe operar el principio in dubio pro reo». Sentencia 65/2007 de la Audiencia Nacional (Juicio por el 11-M), Fundamento Jurídico IV.11.3 (páginas 646 y 647).

 

Mohamed Larbi Ben Sellam

 

Acusado de conspiración para delito de terrorismo y por pertenencia a organización terrorista. Absuelto de la primera y condenado por la segunda, se le acusa de haber facilitado la huida de Mohamed Afallah y Mohamed Belhadj a través de Barcelona la noche del 3 al 4 de Abril de 2004.

 

«Como miembro de una de las células terroristas, tenía por misión adoctrinar, reclutar y auxiliar a individuos para hacer la yihad, entendida como comisión de actos violentos de todo tipo contra aquel que no comparta su visión radical y extrema del islam. [...] Conocedor de que Mohamed Afalah se había ido a Iraq y pretendía sucidarse en una acción terrorista, encargó a un discípulo suyo, Mohamed El Idrissi -al que había propuesto que se marchara también a Iraq- que comprase un teléfono móvil para hacérselo llegar al padre de Afalah con el fin de éste pudiera despedirse de él». Sentencia 65/2007 de la Audiencia Nacional (Juicio por el 11-M), Hecho Probado 10 (página 213).

 

«Respecto de la inexistencia del delito de conspiración para delinquir, [...] habiéndose ejecutado los delitos planeados, no constando la autoría o participación del procesado en ellos y no existiendo tampoco prueba alguna de que estuviera en la ideación de los mismos, procede absolverle respecto a él. [...] Fue Mohamed Larbi Ben Sellam quien le encarga [a Mohamed El Idrissi] la compra y entrega a la familia Afalah de un teléfono móvil con objeto de que Mohamed Afalah, huido de Leganés y entonces en Iraq, pudiera despedirse de su familia antes de suicidarse cometiendo un atentado». Sentencia 65/2007 de la Audiencia Nacional (Juicio por el 11-M), Fundamento Jurídico IV.10 (páginas 636 a 638).

 

Las autopsias de los suicidas de Leganés

 

Como ya dictaminó el Tribunal Supremo en dos ocasiones (en el archivo de una denuncia contra el Juez Juan del Olmo y contra la Fiscal Olga Sánchez por parte de Manos Limpias y en el archivo del recurso posterior), las autopsias sí se realizaron y constan en el Sumario; sin embargo, y dado que este Tribunal se ha esforzado en desmontar todas las falacias al respecto, tantas veces tratadas en esta bitácora (en esta o en otras "dudas"), merece la pena trasladar la opinión que le merecen a un Tribunal este tipo de argumentos que podemos encontrar contínuamente entre los conspiracionistas.

 

«Afirman [algunas defensas] que para ocultar lo realmente ocurrido -sea esto lo que sea, pues no lo dicen- no se han realizado autopsias o que éstas no se han hecho conforme a norma, por lo que se desconoce realmente la causa de la muerte de los ocupantes del piso de la calle Martín Gaite núm. 40, planta 1ª, puerta 2ª de Leganés. Y dejan entrever - pero nunca afirman- que lo que ocurrió el 3 de abril de 2004 en Leganés no fue consecuencia de la detonación voluntaria de una cargas de explosivo por parte de los inquilinos de la citada vivienda, sino obra de una mano desconocida que, como parte de un plan maquiavélico más amplio, ideó y ejecutó los atentados del 11 de marzo. En ese plan sus clientes son meras cabezas de turco. En resumen, el argumento -soterrado, poco claro y siempre confuso- es que si no se han practicado regularmente las autopsias a los cadáveres de Leganés, no se conoce la causa de la muerte y si no se sabe la causa de la muerte es porque se ha querido ocultar lo realmente acaecido -sea esto lo que sea- por lo que existe una duda razonable sobre qué paso que exculpa a los procesados. El argumento es falaz y parte de premisas falsas, con lo que la conclusión es, necesariamente, errónea. Como en muchas otras ocasiones a lo largo de este proceso, se aísla un dato -se descontextualiza- y se pretende dar la falsa impresión de que cualquier conclusión pende exclusivamente de él, obviando así la obligación de la valoración conjunta de los datos -prueba- que permita, mediante el razonamiento, llegar a una conclusión según las reglas de la lógica y la experiencia. Desde luego, hubo autopsia en sentido legal, se conoce la data y causa de la muerte, y no se aprecia infracción de norma jurídica alguna». Sentencia 65/2007 de la Audiencia Nacional (Juicio por el 11-M), Fundamento Jurídico I.2.1 (páginas 444 y 445).

 

«El art. 343 sólo ordena que se practique la autopsia para conocer la causa de la muerte en los sumarios por causa de muerte violenta o sospechosa de criminalidad -art. 340 LECr.- [...] Ni el RD 1619/1997, ni ninguna otra norma reglamentaria establecen la forma de realizar la autopsia. Es más, toda la argumentación de las defensas parte de otro error de principio: que toda autopsia debe describir absolutamente todos los restos y sustancias que haya en el cadáver y que deben abrirse al menos las tres cavidades tradicionales, cabeza, tórax y abdomen. Esto no es cierto. Sólo se hará así en tanto que lo buscado y/o hallado tenga relevancia para determinar la causa de la muerte, su data y su etiología, consignándolo en el respectivo informe. En el mismo sentido, sólo se procederá a la apertura de cavidades si estas están cerradas o si existen las partes respectivas del cuerpo. [...] Como argumento secundario o subsidiario, pero reiteradamente expuesto a lo largo de la vista oral, bien durante los interrogatorios a testigos o a peritos, o bien en los informes, diversas defensas -incluso, sorprendentemente, alguna acusación- cuestionaba los resultados y la exhaustividad de los exámenes medicolegales porque no se había detectado "humo o restos de gas" en los pulmones de los suicidas a pesar de que los GEO usaron bombas lacrimógenas antes de la explosión. Este argumento padece también del mismo defecto: toma un dato aisladamente -la ausencia de él, en este caso- para, omitiendo cualquier otro que lo explique, elucubrar sobre hipótesis puramente imaginativas, pues carecen del más mínimo sostén probatorio. La respuesta a esa cuestión está documentada y obra unida a los autos, como veremos, en el folio 985 de la pieza separada de Leganés». Sentencia 65/2007 de la Audiencia Nacional (Juicio por el 11-M), Fundamento Jurídico I.2.1.1 (páginas 445 y 446).

 

«En la práctica, las técnicas, extensión, modo de analizar los órganos, etc. aplicadas en ambos tipos de autopsias [las clínicas y las médico-legales] son las mismas, pero no existe obligación legal de practicar la autopsia judicial conforme a las normas de la autopsia clínica y, en todo caso, el mandato legal contenido en la Ley de Enjuiciamiento Criminal se cumple con que -sea cualesquiera las técnicas usadas- los forenses faciliten al juez los datos suficientes para conocer, con la mayor precisión posible, la etiología legal de la muerte y su data, pudiendo el juez ordenar cuantos exámenes complementarios estime necesarios y adecuados». Sentencia 65/2007 de la Audiencia Nacional (Juicio por el 11-M), Fundamento Jurídico I.2.1.3 (página 448).

 

«El Tribunal no encuentra defecto alguno con entidad anulatoria y, valorando según las reglas de la sana crítica dicha prueba pericial en relación con el resto de las practicadas, conforme se expondrá en el apartado correspondiente, estima que sus conclusiones son certeras». Sentencia 65/2007 de la Audiencia Nacional (Juicio por el 11-M), Fundamento Jurídico I.2.1.5 (página 452).

6 comentarios:

AXL dijo...

Articulo de hoy en el pais:
http://www.elpais.com/articulo/espana/mayor/sindicato/policial/anuncia/querellas/conspiranoicos/elpepuesp/20071102elpepinac_5/Tes
Parece que se levanta la veda del conspiranoico, señores.

pinguino dijo...

Sólo escribo para daros las gracias. a ELKOKO y compañía, por todas estas horas utilizadas para desmontar tantas y tantas informaciones manipuladoras y tantas y tantas insidias y veladas acusaciones, todas ellas con fines partidistas y malintencionados.
Para muchos, que hemos sido espectadores de tanta infamía, fue un alivio que apareciera gente conmo ELKOKO y los de los "desiertos" (pondré allí también mi agradecimiento) con la suficiente altura intelectual y humana como para estar todo este tiempo discutiendo con aquelllos "queredores del saber" que solamente querian enmerdar nuestra convivencia.
Vuestra aparición, vuestra tenacidad y vuestra posición moral ante la razón y la lógica han sido un apoyo para seguir creyendo que nuestra sociedad está viva y sana.

La opiniones sobre los conspiranoicos, los de otros medios y los que han pasado por aqui, me las callo, que mi madre me enseñó que no se deben decir tacos.
Lo dicho, enhorabuena a todos y gracias.

Luca Brassi dijo...

Picoteando por ahí me encuentro con esto:

http://www.publico.es/espana/012671/sindicatounificadodepolicia/11m/ignacioastarloa/jaimeignaciodelburgo/federicojimenezlosantos/fernandomugica/luisdelpino

Anónimo dijo...

axl, no encuentro el artículo, creo que el link está incompleto. Espero que diga lo que me imagino y de una vez por todas los lideres de la conspiranoia paguen por toda la basura que han vertido. Han hecho mucho daño a muchas personas.

freeman dijo...

el de axl aquí

el de luca brassi aquí

Los enlaces estan bien escritos pero parece que algún tag de html los corta y no se ven desde la interfaz.

Manuel Marlasca dijo...

Comentarios de la sentencia en nuestra nueva web (www.manuelmarlasca.com). A vueltas con los autores intelectuales... Saludos

blog counter