martes, 20 de marzo de 2007

Juicio parcial

Tras más de un mes de juicio ha quedado clara al menos una cosa: que es absolutamente imposible seguir el juicio leyendo sólo a los medios conspiracionistas. Luis del Pino dice que sobre Jamal Zougham no hay nada, a pesar de que cuatro testigos declararon haberlo visto en los trenes (uno de ellos incluso dejándose olvidada una mochila igual que la desactivada en Vallecas debajo de un asiento en el tren de El Pozo), mientras el acusado dijo en su declaración que aquella mañana estaba en casa durmiendo (ni una sola palabra -ni de Luis del Pino ni de El Mundo- sobre la contradicción que supone que cuatro personas vieran en los trenes a alguien que dice que estaba durmiendo a esas horas), Fernando Múgica sigue con Sánchez Manzano (elevándole a la categoría de perito cuando no lo es ni lo ha sido nunca) y Casimiro García-Abadillo sigue descartando la Goma-2 ECO cada vez que tiene ocasión de hacerlo.

A vueltas con la Goma-2 ECO

Respecto a este último asunto, es esclarecedor el análisis lógico del Editorial de El Mundo de ayer (que intenta acompañar al propio artículo de Casimiro García-Abadillo), todo una monumento a la falacia, a la manipulación interesada, a la ineptitud y a la ignorancia.

Se incide una vez más en la mayor credibilidad de los peritos de parte (que serán todo lo que se quiera menos «independientes», que es la palabra en la que incide una y otra vez ese periódico) y se concluye que «los técnicos con libertad para expresar su criterio van a mantener que el DNT hallado en los trenes era un componente específico del explosivo utilizado en ellos y eso descarta por lo tanto a la Goma 2 ECO».

En una sola frase se insta a la excarcelación de todos aquellos terroristas (incluidos los etarras) que hayan podido ser encarcelados en base a un informe pericial de explosivos realizado por peritos de Policía Científica y de Guardia Civil (es decir, casi todos), pues los peritos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no tienen «libertad para expresar su criterio» (el editorialista viene a decirnos que debió ser el propio Aznar quien determinó el explosivo utilizado en los atentados que se produjeron durante su mandato, por lo que en todos esos atentados no se sabe quién fue realmente quien puso las bombas y los encarcelados son inocentes), se insta a no creerse ni una sola palabra de lo que vayan a determinar quienes han dedicado años de experiencia a analizar explosivos (el editorialista viene a decirnos que esos peritos son unos completos ineptos) y se insta a creernos a pies juntillas lo que digan los peritos nombrados por las defensas de los imputados y por las acusaciones a las que el juez ha llamado la atención en repetidas ocasiones por introducir ruido en el juicio (llegando incluso a instarles a retirar los cargos contra los imputados y retirarse del juicio si persistían en su actitud).

Como aspecto más relevante de los análisis, se incide por enésima vez en que han aparecido dos sustancias presentes en el Titadyne (nitroglicol y DNT), y se oculta por enésima vez que una de esas dos sustancias está presente en la Goma-2 ECO y que ambas están presentes también en la Goma-2 EC que se utilizaba en la misma mina (Mina Conchita) de la que salieron los cientos de kilos de los que pudo disponer Jamal Ahmidan (la misma persona que reivindicó los atentados) gracias a Emilio Suárez Trashorras y Antonio Toro (condenados recientemente por tráfico de Goma-2 ECO y responsables de suministrarle Goma-2 ECO a El Gitanillo, condenado en Noviembre de 2004 por facilitarle esta dinamita a Jamal Ahmidan).

Como colofón a esta sarta de despropósitos, el editorialista de El Mundo se burla de las deducciones a las que se pueda llegar si el análisis pericial no puede determinar sin ningún género de dudas que lo que estalló en todos y cada uno de los focos de los trenes fue Goma-2 ECO; visto que este editorialista ignora por completo (a sabiendas, dada la facilidad con la que maneja los datos que más le interesan del 11-M) cualquier otra prueba del caso (reivindicaciones, tráfico probado de Goma-2 ECO, testimonios incriminatorios de algunos de los propios imputados...), es fácil saber lo que le va a importar qué diga la sentencia que vaya a dictar el Tribunal (es decir, nada), y mucho más fácil saber lo que le va a importar cómo se llegue a dicha sentencia (es decir, absolutamente nada).

Aunque ello suponga que, siguiendo su misma lógica, deberíamos pedir la inmediata puesta en libertad de todos aquellos terroristas que hayan sido condenados sin conocer con exactitud el explosivo utilizado (como sería el caso del etarra que asesinó al teniente Miguel Peralta Utrera el 23 de Mayo de 1994) o en base a informes periciales de expertos no independientes, de los que hay numerosos ejemplos y cuyas viudas e hijos de quienes asesinaron esos etarras forman parte de la AVT desde hace bastante tiempo.

El comodín de Sánchez Manzano

Cuando Fernando Múgica (o cualquier otro conspiracionista) se queda sin nada con lo que poder sacar provecho de una semana de juicio, siempre les queda el recurso al comodín de Sánchez Manzano, a quien pueden atribuirle capacidades, negligencias o cualquier otra cuestión que haga tambalear lo que ellos llaman Versión Oficial.

En el resumen semanal del pasado domingo, Fernando Múgica dedicó un monográfico a su corrupto preferido, que tan pronto se convierte en perito cuando así conviene (aunque sea amparado en las ansias de notoriedad del propio Sánchez Manzano) como se convierte en testigo de primera mano de lo que ocurrió en Leganés.

La primera de las dos atribuciones (la de perito especialista en análisis químicos de explosivos) es fruto en gran parte de la notoriedad que el propio Sánchez Manzano se quiso atribuir en la Comisión de Investigación del Congreso cuando habló de la nitroglicerina como el componente que se detecta en todas las explosiones de dinamita (incluso en las de aquellas dinamitas que no contienen nitroglicerina, como es el caso del Titadyne incautado en la furgoneta de Cañaveras o de la Goma-2 ECO y de la Goma-2 EC); aquel error (recordemos una vez más que Sánchez Manzano ni es perito ni lo ha sido nunca, sino que era especialista en desactivación de explosivos, no de su análisis, y así lo reconoció tanto ante el juez instructor como en el juicio oral) ha servido a los conspiracionistas para mantener viva la llama de las mentiras policiales, que de forma recurrente se utiliza para justificar el descrédito hacia todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

El segundo recurso (nominarle como testigo de mayor credibilidad en cuantas operaciones haya participado, independientemente de que su labor real ni tan siquiera haya sido secundaria) es utilizado con asiduidad por Fernando Múgica (aunque también por el resto de conspiracionistas en no pocas ocasiones) para encontrar cualquier viso de contradicción no en los imputados (a quienes en cualquier otro juicio es a quienes se les buscan las contradicciones), sino en las declaraciones de los autores principales de cada actuación policial. En el caso del resumen semanal de Fernando Múgica se le atribuye a Sánchez Manzano la revelación de que el piso de Leganés era conocido antes de mediodía, basándose no en las declaraciones de quien advirtió de la localización de la llamada que llevó al piso de Leganés (a primera hora de la tarde), sino en una llamada que dijo Sánchez Manzano que recibió a las 12 de la mañana (aproximadamente) del 3 de Abril para intervenir en un piso de Leganés, aunque los TEDAX no aparecieron por el piso de Leganés (la distinción entre un piso y el piso es del propio Luis del Pino en su programa del jueves pasado en Libertad Digital, aunque también forma parte de la declaración de Sánchez Manzano) hasta bien entrada la tarde (debió ser el tráfico el que les hizo retrasarse seis horas).

Sin embargo, hay que distinguir claramente entre la primera atribución (única y exclusiva del comodín Sánchez Manzano) y la segunda, pues este es un recurso habitual y general de los conspiracionistas, de forma que siempre tiene más validez la declaración de quien vea una furgoneta completamente vacía a 20 metros de distancia que quien la vea con objetos revueltos o con chalecos reflectantes a un metro escaso; es el mismo caso del TEDAX que desactivó la mochila de Vallecas, cuya credibilidad por haber estado a escasos centímetros de la bolsa no tiene comparación (es decir, no tiene ninguna validez) si la comparamos con el TEDAX que estuvo a varios metros de distancia.

Es la curiosa (y única) forma de mantener las mentiras conspiracionistas a buen recaudo, basándose en testimonios secundarios pero no completamente coincidentes con los testimonios de primera mano; lástima que los tribunales tengan la mala costumbre de atribuir mayor credibilidad a quienes mayores detalles pueden dar en cada caso, no por la memoria fotográfica de cada persona individual, sino por la función que cada cual desempeña según su especialidad. Lástima también que esa distinción de funciones sea una de las mayores carencias de todo conspiracionista que se precie.

Luis del Pino, ciego, sordo y mudo

Luis del Pino sigue con su particular causa: exculpar a toda costa a alguien que fue visto por cuatro personas distintas en los trenes mientras el acusado insiste que él estaba en su casa durmiendo; para alguien que ha insistido durante meses en la clara autoría de ETA, tal vez no le vendría nada mal recordar una Sentencia por la que fueron condenados dos etarras por uno de los atentados más sangrientos de esta banda terrorista: Hipercor.

Ninguno de los dos etarras condenados fueron ni tan siquiera vistos por los alrededores del lugar de los atentados por ningún testigo; fueron condenados por su pertenencia a ETA y por una huella en el piso en el que supuestamente se prepararon los explosivos. La composición exacta de esos explosivos fue conocida gracias al registro de un piso de Castelldefels y a la declaración de dos etarras condenados con anterioridad, si bien este último aspecto ni tan siquiera fue tenido en cuenta a la hora de condenarles.

Es decir, que si de Jamal Zougham no se tiene nada a pesar de haber sido visto por cuatro testigos en los trenes, esos dos etarras condenados por los atentados de Hipercor nunca deberían haber pisado la cárcel, pues fueron condenados por meros hechos circunstanciales; sin embargo, no parece que Luis del Pino esté demasiado interesado en salvarles el culo a dos personas que ni tan siquiera fueron vistas por los alrededores de Hipercor, seguramente porque en aquella ocasión Aznar no perdió unas elecciones.

Es triste (y lamentable) taparse los ojos ante las evidencias, viendo sólo aquellos aspectos de las declaraciones que son totalmente accesorios (si uno de los testigos vio a Jamal Zougham arriba o abajo, cuando en ese tren había cuatro mochilas, dos en los pisos de arriba -que estallaron-, otra en el piso de abajo -que intentó ser desactivada sin éxito por los TEDAX- y una más cuya ubicación exacta dentro del tren no se conoce -aunque sí se sabe que estaba en ese tren, dado que se encontró entre los efectos personales recogidos de su interior-, o si las otras dos testigos que le vieron en el tren siguiente -el que estalló en Santa Eugenia- no le vieron depositar la mochila -cuando la contradicción más flagrante es que Jamal Zougham dice no haber estado en los trenes, mientras que ambas testigos afirman que le vieron con una mochila a cuestas pasando apresuradamente de un vagón a otro-) y olvidando (tal vez la palabra a utilizar sea obviando, dado que no parece tratarse de un olvido involuntario) los datos relevantes (como por ejemplo que la mochila que se encontró en Vallecas pudo haber sido sacada de los vagones antes de la llegada de los TEDAX -que fueron los que revisaron el interior del tren de El Pozo cuatro veces en busca de más bombas-, igual que sucedió con la primera que se encontró en ese mismo tren, que ya había sido depositada en el andén por un policía municipal cuando los TEDAX llegaron a la estación).

Pero claro, las próximas Elecciones son en Mayo y no interesa destapar tan pronto a qué han venido tantas sandeces seguidas sin prueba alguna que sustente ninguna de ellas, no vaya a ser que rendirse ante las evidencias suponga un varapalo electoral para el Partido Popular (y Luis del Pino ya se ha cuidado mucho de cortar de raíz o desvincularse rápidamente de cualquier iniciativa política que pudiera haber surgido del entorno teóricamente liberal que dice defender para no perjudicar a ese partido político).

Lo único que nos queda por saber de este predicador es qué hará cuando se dicte Sentencia (lo más probable es que la tache de decepcionante y continúe queriendo saber por qué su verdad no coincide con la verdad de una justicia supuestamente corrupta) y si continuará predicando su particular verdad si las Elecciones Generales del año próximo las gana el Partido Popular.

De todas formas, y por lo visto hasta ahora, no podemos descartar una adaptación de las sandeces de Luis del Pino a lo que se dicte en la Sentencia, de forma que su particular e interesada conclusión acabe siendo que la Sentencia recoja todo lo que este predicador ha venido denunciando durante estos años (en su última misiva en su bitácora nos dice ahora que «cuando denunciamos (hace ya muchos meses) que nos estaban ocultando los análisis de los trenes, se nos dijo que era imposible detectar componentes concretos después de una explosión», algo que nunca se ha recogido en informe pericial alguno, pues lo único que se recoge en los informes periciales es que es imposible signar la marca comercial de una dinamita que ha explosionado, dado que algunos componentes desaparecen, y algo que, por otra parte, ya sabíamos desde el mismo día 11 de Marzo de 2004, a pesar de que Luis del Pino nos intente contar ahora que «la decisión del tribunal que está juzgando el 11-M de realizar nuevos análisis permitió demostrar la falsedad de esa justificación», cuando lo que criticaba Luis del Pino era el propio informe pericial -por ser supuestamente una chapuza- que llegó a la misma conclusión que el informe pericial que se está concluyendo ahora: que no se puede conocer la marca comercial de la dinamita que estalló en los trenes).

11 comentarios:

Diego Calleja dijo...

Sobre Jamal hay que recordar que su propia esposa ha declarado en una entrevista que:

* Su marido la llamo antes de suicidarse en leganes, con musica religiosa de fondo
* Que iba él todos los fines de semanas a la casa de Morata
* Que su hijo tambien le acompañaba, que su hijo lo ha visto todo, que a su hijo le decían los compañeros de Jamal que iban a la Morata que tenía que rezar a Alá
* Que le pillo un día a las 4 de la mañana viendo videos de Bin Laden
* Que era afin a grupos radicales islámicos, que quería irse a Irak a luchar contra EEUU

Por supuesto, para El Mundo todo es falso, al fin y al cabo se publicó en El Pais....

Anónimo dijo...

Mirad lo que ha escrito un peón negro




.'Me han baneado en el Blog de D. Luis Del Pino.

El último mensaje que puse es el siguiente:


Cita:


La convocatoria de Abril de Peones Negros Libres la apoya Ciudadanía Democrática.

http://peonesnegroslibres.com/11decadames.html

Todos los peones negros nos debemos apoyar los unos a los otros.

Gracias Ernesto Ladrón de Guevara, Gracias Gotzone Mora, sois lo mejor de España. Gracias Ciudadanía Democrática.'.

Anónimo dijo...

Creo que cada cual esta enrocado en su versión y se olvida de las cosas que van en contra de lo que piensa, cuando a todos debería importarles tan solo que se sepa la verdad y se condene a todos los culpables. Estando de acuerdo en muchas ocultaciones que hacen los conspiracionistas, me llama la atención sin embargo la falta de referencias en tu artículo al hecho clave de que se va a descartar la posibilidad de contaminación en fábrica del explosivo con DNT. ¿cual va a ser la próxima explicación a la presencia de este componente en todas las muestras procedentes de los focos aun despues de lavadas con acetona? ¿puede una contaminación del 0,5% máximo aparecer uniformemente en todas partes si no viene de la fábrica? Mi pregunta no va con mala idea, ya que estas bien informado, dime lo que se te ocurre

Tuppence dijo...

anónimo, ¿crees que se puede descartar la contaminación en fábrica de una partida que ya no existe? Por comparación con otras partidas sólo se puede descartar la contaminación en fábrica (o donde sea) de esas partidas analizadas, pero no de otras partidas. Vamos, digo yo. De todas formas nadie me ha sabido decir de dónde saca esa información el mundo.
¿Puedes ponerte un nick, por favor?

Fumnachu dijo...

Ya lo he comentado en desiertos lejanos. Que las muestras de la UE que han mandado no tengan DNT significa que en ese lote no habia DNT. Puede haber contaminacion en otros lotes que se hayan hecho.
En realidad esto no es una hipotesis es un hecho comprobado, ya que se ha detectado DNT en la Goma2 de mina conchita y en la Goma2 del caso pipol dos años antes del 11m.

Tuppence dijo...

Exacto. Si hay goma2ECO contaminada con DNT, que la hay, y además con suficiente DNT como para que se identifique éste sin necesidad de ir a buscarlo específicamente como ha ocurrido en este caso, ¿qué más da dónde se haya contaminado? De hecho, si la contaminación no se ha producido JAMÁS en fábrica (cosa dificil de descartar) pero hay goma2ECO contaminada en mina conchita, esto no hace más que reforzar el hecho de que la dinamita salió de mina conchita y no de ningún otro sitio. Mala cosa para los conspiranoicos, aunque está cada vez más claro que saben muy bien como tergiversar los hechos para que se adapten a su realidad virtual.

ElKoko dijo...

Anónimo:

Ya te han contestado en parte Tuppence y Fumanchu, pero te contesto yo también.

1. Yo no sé de dónde viene esa contaminación, como tampoco lo saben los peritos (al menos por ahora).

2. Las posibilidades de contaminación son múltiples, incluyendo la contaminación intencionada de los TEDAX que El Mundo o Luis del Pino consideran como opción más probable.

3. El problema de saltarse todas las demás posibilidades es que una contaminación intencionada de los TEDAX es un delito, y como tal necesita de una premisa insalvable (dado que no se tiene a un responsable concreto): que esa contaminación no se haya podido producir de otra manera.

4. Y el problema es que sí se ha podido producir de otras maneras, por lo que mientras los peritos no determinen (si logran determinarlo alguna vez) cómo pudo producirse una contaminación tanto en las muestras sin explosionar como en los propios focos de las explosiones (en ningún caso homogéneas), podemos aventurarnos a exponer posibilidades (como harán los peritos si no logran determinar el origen exacto de esa contaminación), pero en ningún caso podremos afirmar tajantemente que tenemos la solución al origen de esa contaminación.

5. Este tema ya lo traté aquí, por lo que creo que lo mejor es esperar al informe pericial definitivo, en el que se incluirán más datos de los que tenemos disponibles ahora, además de las opiniones de los peritos, que son las que a fin de cuentas tendrá presente el Tribunal para decidir sobre las consecuencias de la contaminación en relación con el propio juicio.

Un saludo.

Baaden dijo...

Cambiando a modo diabólico...
Mesemeocurre una idea.
Campaña "pásalo" SMS con el siguiente texto: "El Mundo exculpa a los detenidos por el 11M. LIBERTAD PARA LOS DETENIDOS POR EL 11M. LIBERTAD!!! YA!!!!".

sola o acompañada de esta otra: "EN HIPERCOR NO SE DETERMINO EL EXPLOSIVO. EL MUNDO DICE QUE SON INOCENTES!!! LIBERTAD ETARRAS HIPERCOR!!!"

Es mejorable.
Saliendo de modo diabólico...

Mi experiencia dice que el ser humano aprende cuando escarmienta en cabeza propia.

Anónimo dijo...

Buenas.

Sobre el tema de los "peritos de parte imparciales", tengo trato regular con abogados y licenciados en derecho y la impresión que tengo de siempre es que una de las razones por las que un testimonio de un miembro de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado tiene tanto peso es que se asume implícitamente su imparcialidad. Mucho más que la de cualquier testigo (no digamos ya un testigo de parte), y muy difícil de poner en duda por parte de la acus... perdón, de la defensa.

Y si se trata de un TEDAX, que a eso le suma capacidad como perito en temas de su competencia, pues entoavía más. Por poner un ejemplo, en un juicio civil las partes pueden llevar a los expertos médicos que quieran, pero los que más peso tendrán y con gran diferencia serán los procedentes de la sanidad pública. Y no son ni policías.

No entiendo muy bien cómo ciertos medios pueden descartar tan alegremente unos testimonios que si no me equivoco lo normal es que tengan tanto peso. Y ni siquiera entro en la campaña de insultos y calumnias a una serie de personas que se sentaron el 11M a revisar unas bolsas a ver si una era una bomba y reventaban allí mismo.

Por terminar, gracias a su trabajo se consiguió identificar a los probables autores en un tiempo récord y acorralar a la mayoría en un piso de Leganés con la única salida del suicidio o la cárcel. La policía británica no puede estar tan orgullosa de su trabajo cuando los atentados de Londres, por ejemplo.

Es probable que hubiera errores y exceso de confianza antes del atentado, pero a partir de la explosión de las bombas es para hacerles un monumento. Y lo que tienen son insultos, gracietas y puesta en duda de su capacidad profesional y su entidad moral.

queremos saber la verdad dijo...

¿Jamal Zougham tiene el don de la ubicuidad? Del testimonio de las 4 personas que dicen que le vieron se deduce que estuvo en 3 trenes diferentes cargado de mochilas bombas en un tiempo récord. No sé si estuvo en algún tren o no, pero lo que resulta inverosímil es que fuese de tren en tren soltando las mochilas bombas. Por cierto, la primera persona debió verlo cargadito con, al menos 3 mochilas bombas, ¿o las sacaba por arte de magia al subirse a cada nuevo tren?

ElKoko dijo...

Queremos saber la verdad:

Sólo la testigo que cambió su declaración (primero dijo que era Abdelmajid Bouchar y en el juicio rectificó para decir que en realidad era Jamal Zougham) tiene un testimonio contradictorio con el resto, pues si lo vio en Entrevías no pudo estar en El Pozo y en Santa Eugenia (el Tribunal deberá decidir qué hace con ese testimonio).

El tren de El Pozo y el de Santa Eugenia eran correlativos; el primer testigo lo vio dejando una mochila y declaró que debió bajarse en Torrejón o en San Fernando; las otras dos testigos le vieron con otra mochila en el tren siguiente (el de Santa Eugenia).

Y ahora la sorpresa. Un cuarto testigo (declaró ante el juez instructor, pero no pudo ser localizado para el juicio oral, pues es rumano y parece que volvió a su país, por lo que el Tribunal debe decidir ahora si lo llama a declarar más adelante o si se tiene en cuenta su testimonio ante el juez instructor) vio cómo Jamal Zougham subía al tren de Santa Eugenia con otra mochila... acompañado por otra persona en la Estación de Torrejón.

Muchas personas parece que le vieron, y no durmiendo precisamente.

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