martes, 6 de febrero de 2007

Sería un golpe mortal para ETA, pero...

No podemos obviar que la participación de ETA en los atentados del 11-M supondría un golpe mortal para la banda terrorista, pues ni su propio entorno entendería una masacre de este tipo y serían una inmensa mayoría los que renegarían de ETA; la búsqueda de esta estocada mortal es la única explicación racional que encuentro a la insistencia de algunos en buscar implicaciones de la banda terrorista vasca en los atentados del 11-M.

Puedo llegar a entender a la Asociación de Víctimas del Terrorismo, cuya mayor parte de socios son víctimas de ETA y, por lo tanto, tienen muy clara cuál es la banda terrorista cuya destrucción es prioritaria; no puedo entender, sin embargo, la opción elegida por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, cuya prioridad es demostrar un papel secundario (cuando no inexistente) de los actuales imputados, llegando incluso a dudar de la veracidad de las pruebas aportadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para implicar al terrorismo islamista en el 11-M.

Me resulta triste observar cómo es una única asociación de víctimas (la Asociación 11-M: Afectados por el Terrorismo) la que ha confiado en las pruebas aportadas por las investigaciones llevadas a cabo hasta el momento, no porque considere que los responsables de los atentados son los actuales imputados, sino porque es la única asociación de víctimas que da un mínimo de credibilidad a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a la justicia de este país.

Este aspecto (la confianza en las instituciones democráticas de las que todos nos hemos dotado) no es secundario ni cuestión de simples intuiciones u opiniones poco fundadas: si las pruebas aportadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado son de dudosa veracidad para condenar a terroristas islamistas, también lo serán para condenar a terroristas de ETA; si la actuación de la justicia es parcial y carente de toda credibilidad para condenar a los actuales imputados, también lo será para condenar a otros colaboradores o participantes en los atentados del 11-M.

Aunque sea triste y tal vez doloroso recordarlo, la dudosa actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la dudosa imparcialidad de los jueces son los únicos argumentos que pueden esgrimir los abogados defensores de los terroristas de ETA; la desconfianza en las instituciones de un Estado de Derecho al que no reconocen como legítimo es el único argumento al que pueden acogerse frente a las evidencias y pruebas en su contra aportadas por ese mismo Estado de Derecho.

Pretender implicar a una banda terrorista como ETA en unos atentados en los que ya se han investigado las posibles implicaciones de la banda (todas ellas con resultados negativos) sí es rendirse ante el terrorismo: que el Estado de Derecho se salte todos los derechos fundamentales para acabar con ETA (incluída la presunción de inocencia, por mucho que este concepto pueda resultar ofensivo para algunos al usarlo en referencia a una banda terrorista con casi 1.000 muertos a las espaldas) es acabar con el Estado de Derecho y es confirmar esa desconfianza mostrada por los abogados defensores de ETA y confirmar la ilegitimidad de las instituciones democráticas. El GAL no fue otra cosa: una rendición del Estado de Derecho ante el terrorismo, o lo que es lo mismo, la desconfianza en el Estado de Derecho para acabar, desde las instituciones democráticas, con ETA y, por lo tanto, la necesidad de utilizar armas no democráticas para hacer frente al terrorismo.

Una posible implicación de ETA en los atentados del 11-M no probada y admitida por el Estado de Derecho sería una nueva rendición de la democracia ante ETA y un nuevo aliento (y alimento) para reforzar los argumentos de los terroristas, como ya ocurriera con los GAL.

Seamos mínimamente conscientes de lo que estamos argumentando y a favor de quién estamos argumentando.

4 comentarios:

Baaden dijo...

Siendo conspiranoico, cabría la posibilidad de que los conspiranoicos van mucho más allá: todo es una campaña orquestada para cargarse el estado de derecho.

Véase Argentina antes de la dictadura militar. Y eso cuadra con una estrategia golpista.

quisquilloso dijo...

"si la actuación de la justicia es [i]imparcial[/i] y carente de toda credibilidad para condenar a los actuales imputados, también lo será para condenar a otros colaboradores o participantes en los atentados del 11-M."

Usted queria decir [i]parcial[/i] , ¿ No es así ?

ElKoko dijo...

Correcto, quisquilloso... lo corrijo de inmediato.

Tuppence dijo...

Elkoko tas pasao, no me da tiempo a pensar en un comentario medianamente serio e inteligente así os obsequiaré con alguna payasada de las mías.

Hay algún peón-no-víctima que estaría encantado con autoerigirse en salvador de la patria, me temo. Es lo que tiene ser peón, que al final todos quieren convertirse en reinonas por un día, aunque sea. Qué miedo me dan, espero que no se propaguen mucho.

Bueno, baaden, he intentado hacer las cuentas, pero como no encuentro el simbolito ese de integral no he podido, así que tendrás que hacerlas tú que eres el cuántico (las biólogas somos casi de letras, por mucho que nos las demos de nosequé).

Saludos.

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