miércoles, 13 de septiembre de 2006

Deslegitimar al Estado para ganar unas Elecciones

La contínua deslegitimación de todas las instituciones del Estado a la que estamos asistiendo en estos últimos meses va a acrecentarse conforme se vayan acercando las Elecciones (municipales y autonómicas para el próximo año y Generales para el siguiente); los atentados del 11-M son uno de los pilares básicos en los que se apoyan los teóricos del Golpe de Estado, que, cada vez con mayor virulencia, proclaman que los resultados electorales tras el 11-M fueron un Golpe de Estado en toda regla.

¿Qué es un Golpe de Estado?

Tal vez sea necesario recordar cuál es la definición de Golpe de Estado que podemos encontrar en el DRAE: Actuación violenta y rápida, generalmente por fuerzas militares o rebeldes, por la que un grupo determinado se apodera o intenta apoderarse de los resortes del gobierno de un Estado, desplazando a las autoridades existentes.

Recordemos que los resortes del gobierno de España durante el 11-M estaban en manos del Partido Popular, por lo que un Golpe de Estado, en aquellos momentos, había de ser promovido por los partidos en la oposición o por el propio Ejército; en este caso en concreto, sobre el Ejército no recae ninguna sospecha (al menos hasta ahora) de ningún movimiento en esa dirección, por lo que sólo nos quedan los partidos en la oposición. Siguiendo las teorías del Golpe de Estado, el máximo beneficiario del mismo sería, en estos momentos, el PSOE (también ETA, como nos recuerda periódicamente Pío Moa), por lo que todas las teorías van dirigidas hacia la autoría del actual gobierno.

Hay, sin embargo, un pequeño problema en estas teorías del Golpe de Estado, y es que el actual gobierno fue elegido mediante unas Elecciones Generales que no fueron impugnadas por el gobierno saliente ni por ninguna otra personas o autoridad; los teóricos del Golpe de Estado necesitan, por lo tanto, puntualizar las razones por las que consideran un Golpe de Estado los resultados de unas Elecciones libres.

¿Un Golpe de Estado terrorista?

La incongruencia de llamar Golpe de Estado a los resultados de unas Elecciones democráticas (y, además, con una alta participación) se intenta suplir culpabilizando de los atentados terroristas del 11-M a las propias instituciones del Estado (controladas teóricamente en aquellos momentos por el gobierno del PP), en connivencia con el principal partido de la oposición.

Tenemos, por lo tanto, un atentado terrorista previo a unas Elecciones que, contraviniendo todas las anteriores reacciones ante cualquier atentado (ya sea en España o fuera de nuestras fronteras), debilitan al partido en el poder y fortalecen a la oposición. Se necesita, por lo tanto, una nueva explicación a esta actitud de los españoles, que, en lugar de cerrar filas en torno al poder (el gobierno del PP), decide que es necesario un cambio; esta explicación es el punto más débil de las teorías del Golpe de Estado terrorista, que nos lleva a la siguiente pregunta.

¿Y si hubiese sido ETA?

La sensación casi unánime a las pocas horas de producirse los atentados era que ETA había sido la autora de la masacre del 11-M; algo que muy pocos podíamos llegar a entender, pues un atentado de ETA hubiese supuesto el fortalecimiento de la mayoría absoluta del PP, como ocurre ante un atentado terrorista en cualquier parte del mundo (como ejemplo, tenemos a los Estados Unidos).

En las teorías del Golpe de Estado terrorista, el papel de ETA sería necesario, pero absolutamente secundario en el Golpe de Estado; para entender a estos teóricos, es necesario suponer que ETA estaba preparando un atentado con un menor número de víctimas (tal vez sólo en un vagón) y que, además, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado estarían al tanto absolutamente de todo (horarios, ubicación de las bombas, autor material...). Si se abortaba el atentado, sería un nuevo triunfo del gobierno del PP; si se dejaba realizar un atentado de más pequeñas dimensiones que el atentado finalmente acacecido, los españoles hubiésemos cerrado filas alrededor de un gobierno que tenía como máxima prioridad el fin de ETA.

Esta teoría de un pequeño atentado de ETA sería la que explicaría las informaciones que el gobierno fue dando hasta la madrugada del sábado al domingo (cuando el Ministro del Interior, Ángel Acebes, compareció, a las dos de la madrugada del mismo día de las Elecciones, para hacer público que había un vídeo grabado reivindicando los atentados y que no se trataba de ETA); de esta forma, se salvaría el honor de un gobierno que intentó que los españoles cerraran filas alrededor del poder establecido para acabar con ETA.

Sin embargo, con este teórico pequeño atentado no se explica por qué las investigaciones han ido hacia otra parte, por qué finalmente murieron 200 personas y resultaron heridas 1700, ni quién fue realmente el que puso el resto de bombas. Y es aquí donde se produce el Golpe de Estado terrorista.

¿Quién asesinó a casi 200 personas e hirió a otras 1700?

Aunque las investigaciones recogidas en el Sumario y en los Autos van en una única dirección, los teóricos del Golpe de Estado tienen en mente a otros autores materiales muy diferentes.

Como he explicado en el anterior punto, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado habían de conocer las intenciones (y, además, todos los detalles de los atentados) de ETA; en este punto, no es necesario entrar a debatir si era un pacto entre los terroristas y el Estado o si ETA no sabía que el Estado conocía sus intenciones, pues la gravedad del resultado final sería exactamente la misma. El papel de ETA, en cualquier caso, sería absolutamente secundario: realizar un pequeño atentado en los trenes de Madrid para confundir al gobierno del Partido Popular. El propio Estado se encargaría del resto: atentar contra un gran número de personas, introducir las pruebas falsas necesarias para que todo apunte al terrorismo islamista y buscar a unos culpables, no sin antes participar en la confusión del gobierno del Partido Popular filtrando a sus dirigentes información que acabaría volviéndose contra ellos al ir apareciendo las pruebas falsas introducidas por las propias Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Así, en estas teorías del Golpe de Estado, habrían sido las propias Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado quienes habrían atentado contra los 200 muertos y los 1700 heridos, bien directamente o bien contratando a los autores materiales.

¿Quién engañó al gobierno del 11-M?

Todos los mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, todos los mandos del Centro Nacional de Inteligencia, algunos servicios secretos extranjeros... absolutamente todo aquél que pudiera tener relación directa con el Ministro del Interior o con cualquier otro responsable político del Partido Popular fue cómplice del engaño masivo a un gobierno. Todas las informaciones que le llegaron al gobierno desde el 11-M hasta el 13-M fueron erróneas; ninguna de las informaciones que le llegaron al gobierno desde el 11-M hasta el 13-M apuntaban hacia un atentado terrorista islamista. Todas apuntaban a ETA. Ni el CNI, ni la Guardia Civil, ni la Policía Nacional. Nadie fue capaz de filtrarle información veraz al gobierno. Ni tan siquiera los servicios secretos estadounidenses, tan supuestamente amigos del gobierno español durante aquellas fechas.

Sin embargo, a la oposición sí le llegaban noticias que apuntaban hacia el terrorismo islamista. Esta extraña situación informativa, en la que la oposición dispone de los datos de las investigaciones policiales y el gobierno sólo dispone de información falsa (que apunta siempre a ETA), es aprovechada por los teóricos del Golpe de Estado terrorista para justificar la participación del PSOE en los atentados para conseguir el poder. Unos le dan un papel simplemente secundario (aprovechar las mentiras que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado les enviaban al gobierno) y otros le dan un papel principal (la creación de un nuevo GAL, que sería el autor intelectual de los atentados), pero en todo caso se trataría de una participación activa en los atentados.

¿Qué hacer para que todo vuelva a su cauce?

Los teóricos del Golpe de Estado necesitan de una deslegitimación de todas las instituciones del Estado (incluida la Justicia) para conseguir de nuevo el poder perdido, de forma que se generalice la sensación de estar ante un Estado podrido que necesita de la limpieza que el anterior gobierno estaba llevando a cabo; las formas de deslegitimarlo han de ser múltiples para que esa deslegitimación dé sus frutos en las próximas Elecciones.

Los extremismos (la desobediencia -civil de momento- violenta) han de ser minoritarios, pero han de existir; y para ello se ha creado el revisionismo histórico de Pío Moa. Sin estas nuevas teorías revisionistas no podría crearse, en estos momentos, la sensación de necesidad de un nuevo alzamiento; la justificación del alzamiento de Franco en 1936 en base a un intento de Golpe de Estado del PSOE en 1934 (el alzamiento de Franco sería una respuesta legítima a las revueltas de Asturias) introduce un cierto paralelismo entre la situación anterior a la Guerra Civil española y la situación actual. Este paralelismo no tiene otro fin que crear un caldo de cultivo que suponga cierta permisividad a acciones más radicales de lo habitual en contra del actual gobierno; los radicales no serán nunca muchos, pero sí podrían aumentar en número suficiente como para tenerlos en cuenta a la hora de presionar desde todos los frentes al gobierno (hay que recordar que las izquierdas tienen elementos radicales en nuestro país -ETA, por ejemplo-, mientras que la extrema derecha sólo dispone de pequeños grupúsculos muy controlados policialmente). La respuesta legítimamente violenta de la sociedad civil que pretende Pío Moa (un antiguo terrorista al que parece corroerle la envidia porque otros -unos pelanas- han conseguido con el 11-M lo que él mismo no consiguió hace unos años con el GRAPO) va a mezclarse, con toda seguridad, con las opciones menos violentas de esta ofensiva que vamos a tener que sufrir los españoles de a pie durante al menos los dos próximos años.

Federico Jiménez Losantos o César Vidal, desde la COPE (propiedad de la Conferencia Episcopal, muy beligerante en meses pasados con el actual gobierno), van radicalizando sus discursos conforme se van acercando las Elecciones (ninguno de ellos hablaba de Golpe de Estado hace unos meses); ambos periodistas intentan radicalizar (sin mucho éxito hasta ahora) al Partido Popular, que se ha posicionado -desde la COPE se encargan de recordarlo contínuamente a sus oyentes- como defensor de toda verdad (religiosa, educativa, del 11-M...), aunque a una cierta distancia de estos radicalismos. La pasarela de terroristas que es, para Federico Jiménez Losantos, la Audiencia Nacional (lo dijo ayer mismo por la mañana en la COPE), es un perfecto ejemplo de la inestimable ayuda que la Conferencia Episcopal les está ofreciendo a los teóricos del Golpe de Estado terrorista.

El periódico El Mundo, aprovechando su viejo periodismo de investigación que tan buenos resultados económicos le dio en el pasado (sin haber rectificado nunca las numerosas informaciones falsas que publicó en su momento entre algunas verdades), es el encargado de ir derrocando a las pequeñas piezas del Estado que, al ir cayendo, puedan ampliar la sensación de un Estado podrido por dentro (es el caso, por ejemplo, del ya ex-Jefe de los TEDAX, Jesús Sánchez Manzano). Su Director, Pedro J. Ramírez, ha entrado ya en las teorías del Golpe de Estado: a través de las contínuas desavenencias (más personales que políticas) con el PSOE y siendo estandarte de la libertad de prensa (descubrió el GAL y ayudó a la limpieza del Estado), su papel será, una vez más, el de dar aire a las teorías del Golpe de Estado para destapar, una vez más, las cloacas de un Estado podrido y corrupto. La generalización de esta sensación será el papel principal de El Mundo; y un ejemplo lo tuvimos anteayer mismo, con unas declaraciones de Lavandera (confidente de la policía), en las que explica que en 2001 se traficaba con explosivos marcados para venderlos a ETA -aunque ni tan siquiera está claro que se le llegaran a vender, pues este confidente habla en este caso de lo que le dijeron, no de lo que sabe- en Asturias (es la sutil relación inexistente entre unos explosivos de 2001 y los explosivos utilizados en 2004 para realizar los atentados del 11-M, de forma que se puedan relacionar, aunque sólo sea mentalmente, los explosivos utilizados en los atentados del 11-M con explosivos a los que podría haber tenido acceso ETA -aunque, repito una vez más, no se tenga ni tan siquiera la certeza de que ETA llegara a comprarlos).

Todo esto, unido a las acusaciones al propio Estado de haber elaborado, participado, permitido y financiado los atentados del 11-M, bien directamente o a través de mercenarios contratados al efecto, abarca a todas y cada una de las instituciones del Estado, que quedarían completamente deslegitimadas. El Poder Legislativo, único que quedaría más o menos a salvo de esta deslegitimación del Estado, sería la única salida viable para regenerar esas instituciones podridas y corruptas.

¿Qué papel juega el PP en todo esto?

Aunque se mantienen al margen de la deslegitimación masiva de las instituciones públicas (ellos mismos son los responsables de poner al frente de las mismas a quienes en teoría les estuvieron engañando), han de participar, aunque sea tangencialmente, de esas teorías del Golpe de Estado, pues al fin y al cabo la finalidad de las mismas es devolverles el poder que perdieron por una mala gestión de los atentados y por unas pésimas decisiones anteriores que los provocaron.

El Partido Popular simplemente está aprovechando esas teorías del Golpe de Estado para sacar el rendimiento político necesario para volver al poder; es lo que quieren y desean esos teóricos del Golpe de Estado, autoconsiderados liberales. Aun así, el PP ha de demostrar, sin ningún género de dudas, que está al lado de esos teóricos, y por eso tiene a Jaime Ignacio del Burgo publicando algun que otro artículo que haga referencia a esa deslegitimación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (eso sí, sin generalizar demasiado) y del resto de instituciones democráticas.

La extrema derecha se ha dado cuenta de que la única forma de conseguir el poder es acercando a un partido político con posibilidades de ganar unas elecciones hacia sus propios postulados; y eso es lo que están haciendo con el Partido Popular: intentar radicalizar sus posturas para acercarlo ideológicamente a la extrema derecha. Tan solo es necesario acercarse a las concentraciones de los Peones Negros el día 11 de cada mes para encontrar allí, aunque en un segundo plano todavía, a falangistas y a miembros de otras organizaciones ultraderechistas; esta es la confirmación social de ese acercamiento de posturas.

¿No se olvidan de algo?

Básicamente, se olvidan de que a las Cortes también las han deslegitimado, pues consideran que sólo los 10 millones de personas que votaron al PP son las que votaron legítimamente; el resto (la gran mayoría de españoles) también fuimos cómplices del Golpe de Estado. De hecho, sin nuestra ayuda no hubiese sido posible. Y si la urnas no son necesarias (por estar también deslegitimadas) para llegar al poder, hay otros métodos de llegar a él; y hay algunos que los conocen muy bien.

Se olvidan, además, de las razones por las que se produjeron los atentados (podemos llamarles excusas si queremos en lugar de razones, pues un asesinato no es nunca razonable): nuestra participación en la Guerra de Irak, una invasión ilegal de las fronteras de un país. Algunos se olvidan de esto, pero otros ni siquiera han llegado a entenderlo.

Se olvidan también de que hay unos imputados. Unos imputados que les parecerán incapaces de cometer un atentado porque son unos moritos o unos pelanas; una raza inferior dirán algunos. Pero todo apunta a que fueron capaces de asesinar a 200 personas y de herir a otras 1700. O al menos eso es lo que dicen las investigaciones.

Pero también se olvidan de algo más. Y es que, a pesar de ellos, las instituciones democráticas siguen funcionando: las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado siguen funcionando; los tribunales siguen funcionando; los servicios secretos siguen funcionando... Los españoles no somos tan inútiles como creen.

Y se olvidan, sobre todo, de las víctimas, que piden Justicia y no venganza; estos teóricos del Golpe de Estado tan solo creen en su justicia (en minúsculas), una especie de ajusticiamiento independiente adaptado a sus propias creencias y a sus propios intereses, y desconfían de la Justicia (con mayúscula). Un Estado justiciero no significa un Estado justo ni un Estado con Justicia.

Se olvidan, en definitiva, de que alguien mintió sobre los atentados. Y pagaron por ello en las urnas. Si no somos capaces de aceptarlo es porque no sabemos qué significa la palabra democracia.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Da rabia pensar por dónde se pasan los 192 muertos del 11-M. Es vergonozoso el comportamiento de estos señores.

Lo que debería darles vergüenza es lo incompetentes que fue su gobierno aquellos tres días, incapaces de decir una verdad.

Anónimo dijo...

Mi enhorabuena. Muy buen artículo.

ElKoko dijo...

Gracias, anónimo.

Zeppo dijo...

Más claro imposible. Bien sintetizado y sin una sola fisura. De fenómenos.

ElKoko dijo...

De nuevo gracias.

ElKoko dijo...

Federico Jiménez Losantos nos advierte de la visión que ha tenido sobre el futuro de España.

En la línea, aunque bastante tocado por el ataque judicial y personal que sufre por culpa de Gallardón.

De lectura imprescindible la traición de Gallardón a Rajoy si éste gana las Elecciones Generales de 2008: le presentará una moción de censura para pasar de número 2 a líder del PP.

Cada día están peor de la cabeza...

Anónimo dijo...

EXISTE UNA HIPOTESIS QUE EXPLICA TODO: UN PEQUEÑO GRUPO DENTRO DEL GOBIERNO PERMITIO QUE SE PRODUJERA EL ATENTADO PARA, ATRIBUYENDOLO INICIALMENTE A ETA, RECUPERAR LA MAYORIA ABSOLUTA PARLAMENTARIA (EL VOTO CONTRA ETA Y A FAVOR DE LA POSTURA FIRME ANTITERRORISTA DEL PP ).POSTERIORMENTE, Y YA INSTALADOS EN EL GOBIERNO TRAS LAS ELECCIONES, Y CON EL CONTROL DE LA INVESTIGACION, SE PODRIA ATRIBUIR A AL-QAEDA (AUTORES MATERIALES VERDADEROS), REFORZANDO LA OPORTUNIDAD DEL ENVIO DEL EJERCITO A IRAQ, Y DILUYENDO CUALQUIER INDICIO DE PERMISIVIDAD O MANIPULACION (CONFIDENTES, TRAMA ASTURIANA,AVISOS DESOIDOS DEL CNI,ETC).
LO ESTROPEO TODO LA MOCHILA QUE NO EXPLOTO, Y SOBRE TODO QUE FUE IMPOSIBLE PARAR LA MOVILIZACION SOCIAL QUE SE PRODUJO (INCLUIDOS LOS POLICIAS).
LA ACTUACION INCREIBLE DEL PEQUEÑO GRUPO DENTRO DEL GOBIERNO QUE MANEJO LA CRISIS DEL 11 AL 14 NO FUE SINO LA REPRESENTACION DEL GUION PREESTABLECIDO.
A LA LUZ DE ESTA HIPOTESIS SE PUEDE ENTENDER TODO,TODO (INCLUSO A LUIS DEL PINO Y AL MUNDO)
LA POSTURA ACTUAL DEL PP NO ES SINO ANTICIPATORIA: SI SE PUDIERAN ENCONTRAR PRUEBAS PARA AVALAR ESTA HIPOTESIS,SE PRESENTARIAN INEXORABLEMENTE COMO UN ENFRENTAMIENTO DE TEORIAS CONSPIRANOICAS, A SU VEZ ENMARCADO DENTRO DEL ENFRENTAMIENTO POLITICO GLOBAL.

Rue Madeleine dijo...

Yo misma escribí hace unos días un cuento en mi blog acerca de esa supuesta anticonspiración de la que habla Anónimo. Pero sólo es un cuento...

Sin embargo, es bien cierto que el gobierno tenía los medios (el poder y la influencia sobre los cuerpos de seguridad del Estado, no olvidemos que la mayor parte de las investigaciones -y los supuestos fallos según El Mundo- se realizaron durante el gobierno en funciones de Aznar); tenía los motivos (buscar desesperadamente la mayoría absoluta) y un fin concreto (que el atentado se produjera pocas horas antes de las elecciones).

Y claro que así se explicaría esa defensa a ultranza de los asesinos de nuestros compatriotas (ellos¡¡ los que defienden a las víctimas¡¡, las de Alcaraz, claro, nada más) y el por qué nunca quisieron que el juicio se celebrara.

Pero sólo son reflexiones lógicas ante lo que estamos viendo con esta derecha rencorosa y nacionalcatólica...

Un saludo a Peón Grís, (estos blogs son necesarios, y menos mal que existen)

Una rosa (roja, of course)

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