miércoles, 9 de agosto de 2006

Una blanca por testigo

De mi participación en el Blog de Luís del Pino todavía no he podido encontrar ni un solo testigo que tenga alguna credibilidad para los Peones Negros: todos juegan con blancas; esto significa que todos los testigos son parte de la trama conspirativa del 11-M.

En el Sumario del 11-M hay multitud de pruebas testificales que afectan tanto a la determinación de los autores materiales de los atentados como a otras circunstancias que determinarían de forma fehaciente la relación entre los hechos delictivos y la forma de llevarlos a cabo; en este artículo detallaré las declaraciones realizadas por diversos testigos y las razones que llevan a los Peones Negros a descartarlos por falso testimonio (es necesario destacar que el falso testimonio es un delito, por lo que alguien tendrá que acusar a estos testigos de ese delito).

Testigos que ven a los autores materiales en el lugar de los hechos

En las páginas 1408 y siguientes del Sumario del 11-M se recogen diversos testimonios de personas que reconocen a Allekema Lamari (un testigo lo reconoce mediante reconocimiento fotográfico como una de las tres personas que vio en la Estación de Alcalá de Henares, en el tren que después estallaría en la Estación de Santa Eugenia), a Jamal Zougam (un testigo lo reconoce como la persona que introduce debajo de su asiento una bolsa de deportes de color azul oscuro dentro del tren que estalló en la Estación de El Pozo -esta declaración es realizada el día siguiente a los atentados y en ella se detallan también las medidas aproximadas de la bolsa- y tres testigos lo reconocen dentro del tren que explotó en la Estación de Santa Eugenia) y a Basel Ghalyoun (un testigo lo reconoce fotográficamente el 23 de Marzo de 2004 en el Hospital, pero no lo identificó en rueda de reconocimiento el 21 de Abril de 2005).

En el Sumario (página 1409) se indica que existen más declaraciones que reconocerían a los sospechosos en las inmediaciones de los lugares de los hechos, pero fuera de los trenes, por lo que no son tenidas en cuenta como prueba; también se indica que hay testigos que los vieron en los lugares de los hechos en fechas anteriores o posteriores al 11-M, por lo que tampoco son tenidas en cuenta sus declaraciones.

Es importante destacar que las ruedas de reconocimiento se realizan dos veces y los sospechosos son identificados en ambas (excepto Basel Ghalyoun) y que lo mismo ocurre con el reconocimiento fotográfico.

En su Enigma 21º, Luís del Pino habla de tres testigos que reconocen a Jamal Zougam, uno de ellos en el tren que estalló en la Estación de Atocha; Luís del Pino lo descarta (también lo hace el Sumario, pues no habla de este testigo en ningún momento) por una supuesta incompatibilidad de horarios con las declaraciones de los otros dos testigos. Los otros dos testigos lo ven, uno en el tren que estalló en la Estación de El Pozo y el otro en el de la Estación de Santa Eugenia; Luís del Pino concluye que estos dos testigos vieron a dos personas distintas basándose en algunos detalles compativos según las descripciones de esos dos testigos: el pelo (rizado-despeinado y liso, moreno-moreno, largo hasta los hombros-no muy corto), por la chaqueta (marrón no muy claro-negra) y por una supuesta férula de escayola que le vio en la nariz uno de los testigos (el otro no). Sin embargo, los otros dos testigos que constan en el Sumario parece que no son del interés de Luís del Pino (en total, son cuatro los testigos que reconocen a Jamal Zougam en el Sumario, mientras Luís del Pino menciona sólo a dos de ellos).

¿Y los Peones Negros qué opinan al respecto? Tras una referencia mía a los testigos, las contestaciones son de lo más variado, incluyendo la inaplicabilidad de las ruedas de reconocimiento en el caso del 11-M, la descalificación de todos los testigos en base a la declaración de uno de ellos, la ignorancia de lo que dice el Sumario (ver el artículo Lectores de rumores), las declaraciones que faltan... Es decir, que ninguno de los testigos tiene credibilidad alguna.

Testigos que reconocen la voz de quien lee la reivindicación de los atentados

En las páginas 335 y siguientes del Sumario se detalla el contenido de las dos cintas de vídeo reivindicativas halladas en el desescombro del piso de Leganés (también se recuperó la cámara que las grabó, que es la misma que grabó la cinta de la primera reivindicación -la de la papelera junto a la mezquita de la M-30-, como puede observarse en las páginas 327 a 332 del Sumario).

La comparación entre las voces de las cintas y las conversaciones telefónicas grabadas no pueden determinar quién es el lector de la reivindicación de los atentados, pues en el laboratorio se descartan todas las conversaciones telefónicas grabadas a Jamal Ahmidan (El Chino) por no tener la calidad suficiente (páginas 337 a 339 del Sumario). Algunos Peones Negros consideran que el hecho de no haber probado pericialmente que ambas voces son las mismas es parte de la conspiración (si no se han podido comparar es porque los responsables de los atentados no quieren que se comparen, ya que son -dicen los Peones Negros- dos personas diferentes).

Sin embargo, en la página 336 del Sumario se citan 7 testigos que reconocen a Jamal Ahmidan (a través de la voz) como la persona que lee el comunicado reivindicando los atentados (se transcribe la declaración de cuatro de ellos). ¿Qué lleva, entonces, a los Peones Negros (y a Luís del Pino) a descartar la validez de las reivindicaciones?

Luís del Pino dedica uno de sus artículos a descalificar a uno de los testigos que reconocen la voz de Jamal Ahmidan (su compañera), poniendo como ejemplo tres declaraciones en las que cambia alguna fecha. Es la teoría de los testigos teledirigidos, muy manida también por los Peones Negros (los testigos protegidos cobran dinero del Estado, por lo que testifican lo que la policía dice que han de testificar); así, se detecta una incongruencia de un testigo que participa en el reconocimiento de uno de los sospechosos y se generaliza a la totalidad de testigos que han participado en ese reconocimiento (miente uno, mienten todos).

Alguno de los Peones Negros se empeña en descalificar las declaraciones de todos los testigos que reconocen la voz de Jamal Ahmidan: a su compañera porque "todo lo que confiesa lo pongo en cuarentena", a un amigo marroquí de Jamal porque no sabe si está "en situación legal" y al resto por recibir algo a cambio.

Conclusiones

Cualquier testigo que declare a favor de la Versión Oficial miente, es decir, todos mienten; y esto vale para cualquier testimonio (policías, testigos presenciales...). Matrix se quedó corta con las realidades virtuales.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es que hay pruebas testificales y pruebas testifecales.. tambien hay pruebas oculares y testiculares... y culares a secas.

Hace usted un esfuerzo inmenso para tapar los agujeros de la version oficial.

Dejelo, rindase y pasese al lado donde el cerebro cuenta

ElKoko dijo...

De momento estoy del lado en el que creemos en la Justicia y donde los cerebros se usan para que los culpables paguen sus delitos en lugar de usarlos para elucubrar.

Cuando quiera ganarme la vida escribiendo novelas ya me pasaré a ese lado suyo.

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