sábado, 5 de agosto de 2006

La dichosa mochila

La mochila sin explotar que se encontró entre los efectos recogidos en la Estación de El Pozo es una de las principales mentiras que, según Luís del Pino y sus seguidores (los Peones Negros), se puede encontrar en el Sumario del 11-M.

Para entender las dudas generadas en los Peones Negros alrededor de la mochila podría utilizar varios artículos, y no tengo claro que pudiera recopilarlas todas (cada día les surge alguna duda nueva y, por surrealista que sea, la exponen, por si pudiera entrar dentro de alguna de las múltiple tramas que se manejan; ni Pedro Reyes en conjunción con Faemino y Cansado lograrían historias más surrealistas que las que se pueden leer cualquier día en el Blog de Luís del Pino); así que lo que voy a hacer es trasladar las preguntas que me realizó a mí uno de los Peones Negros y responder con la misma respuesta que le dí.

Como no podía ser de otra manera en unas personas que creen ciegamente en una conspiración internacional contra el Gobierno de José María Aznar, las respuestas tienen como resultado más preguntas, hasta llegar a preguntas con una respuesta imposible y con nada que ver con las preguntas iniciales (¿Por qué ZP no nos quiere mostrar los informes del 11-M?: Ni es ZP quien ha de mostrar los informes de un proceso judicial, ni tienen por qué existir algunos de esos informes, ni yo soy ZP para saber por qué esos informes no han visto todavía la luz, ni ZP tiene por qué saberlo).

Pero entremos en materia. El mensaje inicial era el siguiente (el tono es ligeramente prepotente, pero es lo habitual en los Peones Negros, que son los que saben la Verdad, como toda secta que se digne):

ELKOKO (por toda la serie que llevas):

1.- ¿Puedes demostrar que la mochila-bolsa nº 13 estuvo en el tren de El Pozo? ¿En qué vagón?

2.- Si demuestras la primera, ¿Podrías decir qué inepto, negligente y tomto tomto trasladó la bolsa desde el tren y la despositó en el andén?

3.- Si has llegado a demostrar la segunda, ¿Podrías decir cuantos ineptos y negligentes tomtos estuvieron horas junto a la mochila sin darse cuenta?

4.- Si has llegado hasta aquí, ¿Podrías decir cual de los tomtos tomtos depositó la bolsa en un bolsón de basura para trasladarla a no se sabe aún dónde?

5.- Y si me contesas a esta última te cambio el título: ¿En cuál de las dos furgonetas "Combi" fue transportada y qué agentes lo hicieron?

Saludos y a contesar.

Las preguntas están todas contestadas en el Sumario, a partir de la página 57 (es decir, al principio, con lo que casi podría asegurar al 100% que este Peón Negro -como tantos otros- llama tontos, negligentes e ineptos a quienes le han dicho que son tontos, negligentes e ineptos, porque si se hubiese leído el Sumario no habría hecho ni tan siquiera las preguntas), así que tras consultarlo decidí ahorrarle el trabajo de leérselo (igual este Peón Negro tiene poco tiempo para buscar la verdad en el Sumario) y le contesté (la respuesta en el Blog de Luís del Pino está dividida en dos partes: de la pregunta 1 a la 3 y de la 3 a la 5):

1. Los efectos de la Estación de El Pozo son sacados por los bomberos y son amontonados en el exterior del tren, según órdenes de la Magistrado-Juez de Instrucción nº 49, una vez ya ha explotado la mochila que se intentó desactivar; los objetos son custodiados en todo momento por la policía. Se trasladan, por parte de varios agentes, los objetos a IFEMA por orden de la Oficina Central del 091; en IFEMA se identifican como objetos de la Estación de El Pozo y se mantienen bajo observación policial; después se trasladan, por los mismos agentes, a la Comisaría de Puente de Vallecas y se cierran bajo llave hasta que se procede al recuento y se encuentra la mochila. En todo momento, pues, son policías los que custodian los objetos de la Estación de El Pozo y en ningún momento observan ninguna anomalía. Para mí es suficiente que la policía haya custodiado durante todo su periplo los efectos de la Estación de El Pozo para no dudar de que la bolsa estaba en el tren. Si alguien no se lo cree, es su palabra contra la de la autoridad y, por tanto, tendrá que aportar pruebas de que no se custodiaron adecuadamente los objetos. El vagón en el que estaba no tiene ninguna relevancia para determinar que estaba allí: si estaba junto a todos los objetos extraídos del tren de la Estación de El Pozo es porque salió del tren.

2. El inepto, negligente y tonto que trasladó la bolsa desde el tren y la depositó en el andén fue algún bombero. Seguramente también estarán en la trama.

3. Junto a la mochila estuvo el Inspector-Jefe del C.N.P. con carné 16.132 mientras los bomberos amontonaban los efectos y hasta que se le dio orden de meterlos en las furgonetas. Durante el traslado, fueron el Agente del C.N.P. 87.407, el Agente del C.N.P. 87.141, el Funcionario del C.N.P. 24.420, el Funcionario del C.N.P. 87.843, el Funcionario del C.N.P. 88.659, el Funcionario del C.N.P. 87.750 y el Funcionario del C.N.P. 88.941 los que trasladaron los efectos y, por lo tanto, los que estuvieron al lado de la mochila durante sus trayectos. En IFEMA no se mencionan los nombres de los agentes, pero sí se menciona que los agentes que tenían que trasladar los objetos desde IFEMA hasta la Comisaría no pudieron hacerlo en un primer momento porque un policía no les dio permiso para tocar los efectos, por lo que se deduce que estaban vigilados permanentemente. En la Comisaría de Puente de Vallecas estuvieron los efectos encerrados bajo llave hasta que se procedió a su recuento. Es decir, que los ineptos, negligentes y tontos que estuvieron al lado de la mochila durante el día fueron unos cuantos policías, que además declararon, por si a alguien se le ha escapado, que no pudieron ver en ningún momento el contenido de los bolsones de basura porque estaban cerrados.

4. El Servicio Urgente de Limpieza (SELUR), bajo supervisión policial, introdujo los objetos en bolsas de basura. Estas bolsas de basura fueron introducidas y descargadas en las furgonetas por los agentes que cito en el punto anterior.

5. En cuál de las dos furgonetas se trasladó la mochila no tiene relevancia alguna. Si quieres saber qué agentes realizaron los traslados, te remito al punto 3.

Te repito que todo está en el Sumario. Sólo has de leerlo para contestarte a tí mismo las dudas que tengas. No es tan complicado.

Las únicas dudas que pueden quedar son la ubicación exacta de la mochila dentro del tren y la declaración de los policías que estuvieron custodiando los objetos dentro de IFEMA. Éste último aspecto tiene una fácil solución una vez se llegue al juicio oral: que se llame a declarar a los policías que estuvieron en IFEMA si el Juez considera que son necesarios para diluir cualquier duda sobre la validez de la mochila como prueba (aquí ya no puedo entrar yo, pues la valoración la ha de realizar el Juez). Respecto a la ubicación exacta de la mochila dentro del tren, no tiene la menor relevancia para darle completa validez como prueba, pues del proceso de recogida y traslado de efectos de la Estación de El Pozo no ofrece dudas acerca de la procedencia de la mochila con la bomba. Es necesario recordar aquí que la declaración de un policía es considerada verídica mientras no se demuestre que miente, algo que ni los Peones Negros ni Luís del Pino pueden aceptar.

De las preguntas que me realizaron puede deducirse, sin lugar a dudas, que los Peones Negros consideran falso, de entrada, todo el Sumario (si me hicieron las preguntas es porque cada una de ellas tiene una respuesta que concuerda con la conspiración que ellos tienen en mente; desde luego, no voy a buscar las razones que les han llevado a ese punto de surrealismo, pero si lo creen es porque se ha repetido en muchas ocasiones); y con las respuestas que dieron a mi contestación se confirma.

Según los Peones Negros, la ubicación exacta de la mochila es fundamental para poder saber la verdad; los argumentos utilizados son de lo más maquiavélico: si estaba en uno de los vagones que explotó, debería de haberse analizado para localizar posibles impregnaciones de la otra explosión (de forma que se alimentaría de nuevo la duda: ¿por qué no se analizó la mochila?); si no estaba en uno de los vagones afectados por otra explosión (que es lo más razonable dadas las ubicaciones del resto de mochilas, una en cada vagón), se alimenta de nuevo la duda con uno de los argumentos ya utilizados ahora (¿cómo es posible que los TEDAX no la localizaran?).

Este tipo de preguntas es una constante para cualquiera de las dudas que asaltan a los Peones Negros: ¿por qué no...? Es decir, en lugar de recurrir a preguntarse las razones, recurren siempre a preguntarse las no razones, de forma que dejan abierto un abanico constante de nuevas preguntas ante una posible respuesta coherente.

¿Por qué los TEDAX no localizaron la mochila en el tren? Ante una pantalla de ordenador, en la calma de una oficina y considerando que media España y medio planeta Tierra están implicados en la conspiración contra el Gobierno de José María Aznar, la respuesta aparece de forma muy clara ante cualquier Peón Negro: porque no estaba allí y fue introducida por alguien después.

Es evidente que las circunstancias, en este caso, no importan. Ni las decenas de cuerpos de víctimas, ni las decenas de fragmentos de personas, ni la cantidad de sangre en los vagones, ni la aparición de otra mochila sin explotar en el mismo tren, ni el caos, ni el error humano caben dentro de las circunstancias ideadas por estos Peones Negros ante la pantalla del ordenador de su casa. Un investigador independiente la hubiese encontrado; y me atrevo a decir que ellos están seguros de que también la hubiesen encontrado. Los protagonistas de las series de televisión (CSI parece que es la más seguida por los Peones Negros) son perfectos y no se les escapa ninguna prueba, ningún indicio; pero los Peones Negros parecen olvidar que las series son una ficción. Y los atentados fueron reales.

Ellos no son TEDAX y, sin embargo, los TEDAX sí son humanos. Y los humanos cometen errores.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Respecto a la mochila, olvida usted que tras la explosión trabajaban simultáneamente en los restos de los trenes diversos equipos que se solapaban, con finalidad sanitaria (médicos, bomberos, voluntarios, policías)y TEDAX, que revisaron como mínimo dos veces en dos servicios distintos, los restos de cada explosión buscando lógicamente otras bolsas sin explosionar. Además de ello, participaron perros en un tercer servicio, que además de revisar los trenes de la mano de sus guías, hicieron varias pasadas por los restos del equipaje de mano en diferentes sitios de los andenes. La policía manipuló varias veces el escaso equipaje que había en un tren de cercanías. En ningún caso nadie detectó esa bolsa de más de diez kilos -un peso considerable-.

En los foros de Luis del Pino, causa extrañeza de que tras todas éstas reiteradas y sucesivas exploraciones y comprobaciones nadie detectara la pesada bolsa con el explosivo.

Por favor, por más que lo intente usted, ningún peón negro acusa a nadie. ¿Le molesta a usted que se descubra la verdad?. ¿Le molesta a usted que nos equivoquemos nosotros solos?. ¿No permite usted al resto de los ciudadanos que no nos quedemos con ningún asomo de duda?. ¿Es usted del gremio de los intolerantes-doctrinarios-totalitarios?.

No me extraña que este Foro no tenga audiencia...

ElKoko dijo...

Los equipos que revisaron los trenes en busca de más bombas sin explosionar, efectivamente, lo hicieron dos veces (al menos un TEDAX y un maquinista). Una de ellas encontraron una bolsa que resultó contener un artefacto explosivo que no pudieron desactivar (estalló en el andén); en la otra revisión, no encontraron ninguna otra bolsa.

Una cuestión antes de continuar: la bolsa que se encontró no era una bolsa de deportes, sino una bolsa en forma de lágrima (de las que tienen un cordón en su parte superior del que se puede estirar para cerrarla). Que en la revisión siguiente no se localizara otra bolsa explosiva de características similares es absolutamente normal, porque no había otra con esas características; la bolsa de deportes que se localizó en Vallecas era completamente diferente.

Y ahora vamos con las mentiras que nos cuenta el anónimo (en las páginas 57 y siguientes del Auto de Procesamiento pueden comprobarse estas mentiras). No participaron perros en la búsqueda de explosivos ni dentro del tren de El Pozo ni fuera de él; ¿podría usted indicarnos en qué página del Auto se dice lo que usted afirma? No hace falta que responda, porque no participaron perros en la búsqueda de explosivos en la Estación de El Pozo.

El escaso equipaje de mano ocupaba 5 metros de diámetro por 2 metros de alto. Si consideramos escaso 17 bolsas de efectos recogidos en la Estación, entonces estaremos de acuerdo; pero antes nos tendrá que contar usted qué es lo que consideraría abundante, para tener una referencia.

Que nadie detectara una bolsa de más de diez kilos también es falso. Una de las mochilas recogidas "ya no entraba en el bolsón por el tamaño y el peso", por lo que "tuvieron que cambiar la bolsa". Además, "apreció en ella un peso que no se correspondía con los objetos y efectos que estaba viendo en la labor que previamente se estaba realizando", así que el trabajador del Selur "decidió introducirla en un bolsón de basura vacío para no desgarrar o desprenderlo".

Sobre el resto, sólo dos comentarios: si quieren equivocarse ustedes solos, adelante, equivóquense, pero no mientan y engañen a los demás, porque son ustedes unos mentirosos incapaces de reconocer que se han equivocado (y ya se han equivocado unas cuantas veces). Y sobre la audiencia... ¿ve usted algún tipo de publicidad en esta página? No, ¿verdad? Aquí no se funciona por audiencia, sino con argumentos. Justo lo que ustedes no tienen.

e-Pisko dijo...

Estoy en desacuerdo con ésto que dices:

"Ni las decenas de cuerpos de víctimas, ni las decenas de fragmentos de personas, ni la cantidad de sangre en los vagones, ni la aparición de otra mochila sin explotar en el mismo tren, ni el caos, ni el error humano caben dentro de las circunstancias ideadas por estos Peones Negros ante la pantalla del ordenador de su casa"

Muchos Peones Negros se sientan ante la pantalla del ordenador de su trabajo. ¡¡¡¡Y sus jefes sin enterarse!!!!!

Un fuerte saludo y ánimo

blog counter