martes, 8 de agosto de 2006

Como a unos chinos

Luís del Pino ha publicado su 27º Enigma sobre el 11-M en Libertad Digital; en esta ocasión, se pregunta por qué las fotografías las realizó un TEDAX en lugar de la Policía Científica que acababa de llegar desde IFEMA (me pregunto yo también si sería por seguridad, que digo yo que los TEDAX no irán en manga de camisa para acercarse a un explosivo) y por qué no se realizaron fotografías de la mochila una vez desactivada la bomba (y me pregunto yo si lo lógico no es fotografiar la bomba montada, por si acaso estalla, en lugar de hacerle las fotos una vez que la existencia de la prueba ha quedado asegurada al desactivar el artefacto). El calor del verano parece que espesa las ideas, así que esta parte del 27º Enigma es más bien tonta.

Pero hay una segunda parte del Enigma, ésta un poco más sustanciosa (aunque no según las pretensiones de su autor). Luís del Pino nos cuenta que hay una contradicción entre las declaraciones del Sumario (en las que la policía asegura que los bolsones llegados desde IFEMA con los efectos personales recogidos en la Estación de El Pozo se guardaron bajo llave en comisaría, como puede observarse en las declaraciones de varios policías en las páginas 66 y siguientes) y otras declaraciones de la policía (no especifica dónde están recogidas esas declaraciones, aunque no tenemos por qué dudar, en un principio, de sus fuentes) en las que se asegura que en la comisaría no sabían de dónde había salido la mochila con la bomba.

En este Enigma se vuelve, por lo tanto, a la dichosa mochila; sin embargo, ahora se trasladan las dudas de la custodia a la comisaría (aunque según parece tampoco lo tiene demasiado claro Luís del Pino, que esta noche ha declarado en CityFM que la mochila se introdujo en el camino entre IFEMA y la comisaría; en este caso, ya hay culpables -los policías con números 87.843, 87.750 y 89.324 declaran haber realizado este recorrido-, así que las acusaciones de manipulación de pruebas ya pueden realizarse... ¿se acusará a alguien de una vez?).

La frase de la discordia ("Y no sabían su procedencia"), tras la pregunta a otro policía que había estado en IFEMA clasificando los efectos personales de los cadáveres sobre si habían enviado una mochila a la comisaría puede tener muchas interpretaciones, y la que menos sentido tiene es la que Luís del Pino intenta mostrarnos.

Me imagino la primera reacción de los policías al ver una bomba dentro de una mochila: "¿De dónde coño ha salido ésto?". Que no quiere decir que no sepan su procedencia. También me imagino que los Peones Negros se han dado cuenta de que justo al policía al que le preguntan no tiene por qué saber nada de los bolsones recogidos en la Estación de El Pozo, porque él estaba con los cadáveres, clasificando sus efectos personales, y no con los efectos recogidos en la Estación de El Pozo, por lo que no pudo enviar ninguna mochila (es evidente que Luís del Pino no dice ésto, pero como los malentendidos entre los Peones Negros suelen ser habituales, es mejor dejarlo claro por si el Enigma les ha cegado). Por otra parte, lo que se envía a la comisaría son bolsones de basura (17) y no mochilas (página 70 del Sumario); dentro de los bolsones podrá haber mochilas o no, pero mochilas, como tales, no se trasladaron ni enviaron nunca hasta comisaría.

En todo caso, quienes encontraron la mochila durante el recuento de efectos sí conocían su procedencia (páginas 69 a 72 del Sumario); que el policía que pronuncia la frase de la discordia preguntara a quien lo desconocía no significa que todos los presentes lo desconocieran.

Las preguntas que realiza Luís del Pino parecen un último intento a la desesperada de seguir dándole vida a una elucubración mental que ya no tiene sentido alguno si no se apoya, en breve, en las correspondientes acusaciones de manipulación o falsificación de pruebas (el cambio de criterio en el lugar en el que se introdujo la mochila tambalea la supuesta veracidad de esa acusación).

Aclarado esto, queda la explicación del título de este artículo. Las preguntas sobre las razones por las que mienten, manipulan u ocultan información tanto el Gobierno actual como algunos policías son constantes entre los Peones Negros; supongo que se habrán dado cuenta de que Luís del Pino sabía, desde no sabemos cuánto tiempo, que en IFEMA sí había medidas de seguridad suficientes para custodiar todos los efectos que se iban almacenando, sin posibilidad de manipulación alguna.

¿Desde cuándo Luís del Pino ha estado ocultando esta información a los Peones Negros? ¿Por qué ha dejado que los Peones Negros insistieran en un supuesto fallo de seguridad en IFEMA cuando él sabía que la seguridad existía y que no era posible una manipulación de los efectos allí depositados? ¿Por qué ha dejado que los Peones Negros hagan el ridículo apoyándose en un dato que Luís del Pino sabía que era falso?

¿Alguien quiere abrir los ojos o prefiere seguir ayudando a este señor a publicar una trilogía que acabará estando en las estanterías de novela negra o en las de humor?

P.D.: El título inicial de este artículo era "Mochila custodiada, Peón engañado", pero como iba a tratar de enigmas...

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